VIVE PARA DEJAR UN LEGADO

  Todos venimos al mundo con un tiempo limitado, pero con la capacidad infinita de dejar huellas. Más allá de nuestras ocupaciones diarias, más allá de los logros visibles o de los títulos que podamos obtener, hay una pregunta profunda que en algún momento golpea suavemente la puerta del alma: ¿Qué quedará de mí cuando ya no esté? Este libro nace de esa pregunta. No como un motivo de tristeza o urgencia, sino como una invitación luminosa a vivir con propósito, con conciencia, con generosidad. Hablar de legado no es solo hablar de lo que se hereda, sino de lo que se transmite con el corazón: valores, amor, ideas, ejemplos, inspiración. Cada capítulo que leerás está pensado para ayudarte a reflexionar, recordar y proyectar. Aquí no importa tu edad, tu historia o tu ocupación. Todos —absolutamente todos— tenemos algo valioso que compartir, algo que puede transformar la vida de otros, incluso mucho después de que nos hayamos ido. A lo largo de estas páginas encontrarás preguntas que te...

CURAR AL ESTILO DEL BUEN SAMARITANO

 CURAR EN LA TRADICIÓN CRISTIANA


Para una adecuada aplicación de la metodología CURAR, es necesario  contar con una adecuada organización de la atención.

 La acción sanadora de Jesús es consustancial con el anuncio del Reino de Dios (Cfr. Mt 11, 2-6). Cuando Jesús confía a los apóstoles la misión de llevar el Evangelio de la salud-salvación hasta los confines del mundo, les manda curar a los enfermos como un signo inequívoco de la presencia del Reino de Dios.


Jesús reunió a los Doce y les dio autoridad para expulsar a todos los malos espíritus y poder curar enfermedades. Después los envió a anunciar el Reino de Dios y a curar (Lc 9, 1-2).

Como Jesús, modelo de salud


1) ¿Qué es salud para un cristiano?


Salud es la vivencia armoniosa de todas y cada una de las dimensiones de la persona: física, emocional, intelectual, social, valórica y espiritual; en todas las etapas del arco de la vida; en todas las relaciones personales y comunitarias; en equilibrio con la ecología; posibilitando al hombre alcanzar su autorrealización y plenitud humana en sintonía con la voluntad de Dios.


2) ¿Cuál es nuestro modelo de salud?


En efecto, Jesús es sano porque vive en clave de salud en todas y cada una de las dimensiones de su persona. Es saludable porque irradia salud. Es sanador porque regenera procesos personales de liberación. Es sanador porque lleva la “saludabilidad” a las estructuras, mentalidades e ideologías. Es salvador porque es el Hijo del Dios vivo, el redentor.


Jesús vive una salud integral, radical, responsable, gozosa, liberadora, reconciliadora, transformadora, solidaria, personal y comunitaria, abierta a la salvación. 


  • Salud integral
    La salud que Jesús encarna y promueve no consiste sólo en una mejoría física. Su acción sanadora va más allá de hacer retroceder una enfermedad o eliminar un problema orgánico. Jesús busca la sanación integral de la persona. Fomenta acciones carismáticas de salud.


  • Salud radical
    La salud de Jesús renueva a la persona desde sus mismas raíces, poniendo al enfermo en contacto con su poder terapéutico para estimular una salud completa.


  • Salud responsable
    Jesús que crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres (Lc 2,52), cuidó, protegió y estimuló su salud, haciéndola corresponsable de la salud de los hombres.


  • Salud gozosa
    Jesús es un hombre que vive la vida intensamente, con profunda alegría interior enraizada en la experiencia gozosa del Padre. Esta experiencia no lo aleja del sufrimiento de la gente. Al revés, Jesús se conmueve profundamente y actúa con empatía ante el dolor y sufrimiento de los hombres.


  • Salud reconciliadora
    Integra a toda persona en perfecta armonía consigo, con el hermano, con Dios, con la naturaleza. Reconcilia con el tiempo, con la historia, con los límites…


  • Salud transformadora
    Lleva a un modo nuevo de pensar y de vivir; a una calidad nueva en el comportamiento, en el sentir, en el amor; a una verdadera conversión.


  • Salud solidaria.
    La salud solidaria de Jesús invita al hombre saneado a ser un hombre nuevo; a vivir una salud responsable hacia sí y hacia los demás; a encarnar un nuevo espíritu de servicio hacia los más débiles.


  • Salud personal-comunitaria
    Jesús no ama el sufrimiento ni lo busca, pero sabe aceptarlo, integrarlo, elaborarlo, hacerlo motivo de crecimiento. Es para Él ocasión propicia para mostrar su amor y confianza total en el Padre, y para mostrar su amor y solidaridad incondicional a los hombres.


En el ministerio y actitud de Jesús con los enfermos destacan las curaciones. De los 32 milagros, 25 son de curación. Casi una quinta parte de los evangelios trata de esas curaciones y recoge reflexiones hechas con ocasión de su realización. 


De los 3779 versículos de los cuatro Evangelios, 727 se refieren específicamente a la curación de enfermedades físicas y mentales y a la resurrección de los muertos. Encontramos además otras 31 referencias generales a milagros que incluyen curaciones. Así, de los 678 versículos del evangelio de Marcos, 209, casi un tercio, se refieren a la actuación de Jesús entre los enfermos, inválidos y sufrientes. Jesús hace, por tanto, de este ministerio no sólo una prioridad sino una opción. Para Jesús, sanar es su forma predilecta de amar. Jesús, buen samaritano, sana evangelizando y evangeliza sanando.


CONOCE MAS SOBRE LA METODOLOGIA CURAR AL ESTILO DEL BUEN SAMARITANO EN EL LIBRO ATENCION PRIMARIA AL ESTILO DEL BUEN SAMARITANO



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